Torturas y persecuciones cotidianas en Bolivia

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Al jovencito lo presentaron como “guerrero digital del MAS”. Foto Guider Arancibia

(PERIÓDICO RENACER).- Mientras la hija de la presidenta autonombrada enviaba un enternecedor mensaje difundido por los grandes medios de comunicación, donde señalaba que su madre era la “madre de los bolivianos”, se presentaban violaciones a derechos humanos como actos de justicia.

Esa misma noche comenzaba una nueva tortura para la valerosa alcaldesa de Vinto, que había soportado con entereza la tortura pública que le propinaron la pata civil y rentada de la dictadura unos días antes del golpe. La imagen de la funcionaria a la cual le cortaron el pelo, golpearon, escupieron y pintaron dio la vuelta al mundo y pintó de cuerpo entero lo que vendría.

Cuentan los relatos de la dictadura reproducida por los medios que hubo una denuncia de que la funcionaria presuntamente violaba la cuarentena (cosa que no fue corroborada) y montaron un operativo con 9 móviles para detenerlos en su domicilio.

La versión de la afectada es que simplemente estaba en un festejo familiar en la intimidad de su hogar con la gente que vive en esa casa de su hijo menor, algo que no esta penado y que miles de familias lo hacen y no esta prohibido.

Sin ningún juicio, el gobierno que tiene la suma del poder público por la situación de la pandemia, decidió detener hasta al menor de edad, como si fuera un criminal, acaso no le podían festejar su cumpleaños, no es algo normal? o en la cuarentena no se puede?

El hecho es que la dictadura está aprovechando esta situación extraordinaria para torturar y infundir el terror persiguiendo a militantes del MAS como si fuera un delito.

Esa misma noche detuvieron a un joven que por las redes sociales publicaba sus ideas y pensamientos y también lo presentaron por los medios como un criminal, como si ellos ejercieran tanto el poder ejecutivo, como el judicial, ya que fue cosa juzgada. Una suerte de ejecución mediática.

Hay otro objetivo además de la persecución política diaria que utiliza la la dictadura por la pandemia, y es un mensaje por elevación a los jóvenes, que se sabe, son los que definirán las próximas elecciones en Bolivia. Infundir el virus del miedo, de manera “educativa” ya que esta es la idea de democracia que se quiere imponer en Bolivia, donde podés ir preso si expresás ideas “incorrectas”.

Y a los que resistieron al embate de furia, quieren quebrarlos psicológicamente apuntándoles a sus hijos, como el hijo de la alcaldesa al que detuvieron, lo liberaron y lo volvieron a internar en un centro de menores donde van a parar los menores de edad que delinquen.

La dictadura no sigue ninguna de las recomendaciones que hacen los organismos internacionales de derechos humanos y esta vez violaron los derechos del niño y adolescente. Y parece que no tienen límites, buscan con sus provocaciones algún tipo de reacción para tener la excusa perfecta para crear un escenario que les permita quedarse mas tiempo en el poder.

Además es funcional para ocultar situaciones como la conocida hoy sobre el caso de una niña que pasaba hambre y terminó suicidándose en Montero (Santa Cruz), una ciudad encapsulada y tomada por los militares.

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