Denuncian daño económico al Estado en compra de cámaras térmicas para Aeropuertos del país

25
0
Compartir:

El gerente de la empresa View-Factor, Rodrigo Dávila, denunció daño económico al Estado en la compra de las cámaras térmicas para detectar temperaturas corporales elevadas (EBT) que fueron instaladas en aeropuertos del país.

A través de un informe técnico, el ejecutivo reiteró sus denuncias sobre irregularidades en la compra de las cámaras térmicas y sostiene que se trata de tecnología no apta para ese fin, además identifica anormalidades en el proceso de contratación de la empresa intermediaria.

“Han dejado una propuesta después de dos días y modificada (empresa intermediaria), con datos de nuestras especificaciones y con ofertas de algo que ellos no hacen, eso está comprobado. Han ofertado algo que su sistema no puede cumplir y eso es daño económico al Estado”, sostuvo el gerente de la empresa View-Factor, Rodrigo Dávila, según reporta el medio impreso Pagina 7.

Dávila sostuvo que la oferta resultó más baja porque los equipos entregados no cuentan con las mismas características técnicas que otras, ya que funciona con la mitad de sensores, lo que ocasiona que no logre cumplir el objetivo de medir la fiebre en las personas en movimiento en lugares de concurrencia masiva, como es un aeropuerto.

“Además, han instalado un sistema que no cumple las especificaciones y claramente puede dejar pasar personas con fiebre y eso es un crimen de lesa humanidad porque afecta a la salud de todos los bolivianos”, aseguró el gerente de View-Factor.

La empresa realizó un análisis de las ofertas que se entregaron durante el proceso de contratación realizado bajo parámetros internos de Sabsa. De acuerdo con los datos proporcionados, el sistema de la empresa alemana Dermalog —que se adjudicó el contrato con la intermediaria Bomesco— no mide la temperatura en movimiento, ni de forma masiva.

“La empresa Bomesco ha dejado una oferta el día 3 de junio, dos días después de nuestra oferta y en esta oferta del 3 de junio han aumentado características que no son promocionadas anteriormente en sus cotizaciones. Porque nosotros tenemos cotizaciones anteriores y en ningún lugar dice que cumplen con los estándares internacionales ni que hacen la lectura de la temperatura en el canthus interno del ojo”, explicó al medio impreso local.

La medición de temperatura debe realizarse en el área del canthus interno del ojo por ser el lugar del cuerpo más adecuado para una lectura de temperatura corporal superficial. El canthus interno del ojo tiene un área de 3x3mm, pero el equipo instalado identifica objetos de 50×50 milímetros o más, sostuvo el gerente de View-Factor.

De acuerdo con los estándares internacionales, la resolución mínima debería ser de 320×240 pixeles y según la denuncia de Dávila el equipo instalado tiene la mitad de esa resolución.
“Con esa resolución que tienen hemos hecho un cálculo del campo de visión medible con las fórmulas del proveedor de la fábrica y se evidencia claramente que la cámara no es apta para hacer medición de temperatura a la distancia que ellos dicen que hacen y del campus interno del ojo”, apuntó.

El empresario agregó que ni en los catálogos ni en la página web de la alemana Dermalog existe esa oferta, que es requerida para la medición en lugares de asistencia masiva con personas en movimiento. “Nosotros observamos que hay indicios de que se les ha provisto información de nuestra propuesta para que ellos elaboren una nueva incluyendo esas especificaciones”, dijo.

Para Dávila, el hecho de haber obtenido un sistema más económico pero que no cumple con las especificaciones podría costar caro a la salud de la población. Indica que la cámara que está instalada en los aeropuertos es de la serie Lepton 3.5, que puede ser utilizada para fines industriales, pero no médicos.

“La empresa (Bomesco) que ha provisto ha dado una falsa declaración de lo que hacen sus equipos, porque sus equipos no pueden detectar a personas en movimiento, es físicamente imposible con esa cámara que tienen”, insistió.

En ese sentido indicó que la Contraloría General del Estado y la Defensoría del Pueblo deberían iniciar una investigación. «Es un crimen instalar algo que no cumple la función para la cual fue instalado y la Contraloría debería empezar su investigación”.

También denunció una posible inclinación por la empresa elegida, en el momento de la contratación.

Al respecto, Sabsa desmintió que se haya realizado un proceso de contratación dirigido con la intención de favorecer a la empresa alemana o a su intermediaria Bomesco.

La empresa Bomesco, representante de la alemana Dermalog ofreció seis cámaras por un precio de 287.100 bolivianos. La empresa Berater, por 370.800, mientras que la empresa View Factor, por 661.508.

El anterior jueves, el gerente general de Servicios de Aeropuertos de Bolivia (Sabsa), Roberto Cortez, aseguró que las cámaras térmicas instaladas en las terminales aéreas de La Paz, Cochabamba y Santa Cruz funcionan y fueron adquiridas de la empresa alemana Dermalog por haber presentado una propuesta más económica.

Compartir: