Arce posesiona a una mujer quechua como Ministra de Culturas y le pide luchar por la descolonización y contra la despatriarcalización

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Con la tarea fundamental de descolonizar y despatriarcalizar el Estado, el presidente Luis Arce, posesionó a Sabina Orellana Cruz como nueva ministra de Culturas, Descolonización y Despatriarcalización.

“En el marco de nuestra Constitución Política del Estado que reconoce la cualidad Plurinacional de Bolivia, ésta cartera ministerial cumplirá una misión estructural abriendo la presencia y participación de tan rica diversidad en la reconstrucción de nuestra dignidad y soberanía”, dijo Arce, tras la posesión matizada con música y danzas de la extensa am y diversa cultura boliviana.

“Descolonizar y despatriarcalizarse es revertir esa desigualdad entre nacionalidades, así como entre hombres y mujeres”, acotó el Jefe de Estado.

A su turno, la flamante autoridad convocó a la unidad del país mediante la cultura, las tradiciones y aseguró que defenderá los valores del Estado Plurinacional, así como los símbolos patrios como la Wiphala.

“Hoy es un día muy importante en el camino que emprendimos junto al pueblo en la recuperación de nuestra democracia. Hoy se está reponiendo el ministerio más importante de nuestro estado boliviano que es el Ministerio de Culturas (…) Gracias por la confianza. Las culturas no son un gasto absurdo como lo dijeron antes. No entendamos la cultura solo como la vestimenta, el canto o el baile, la cultura significa mucho más”, dijo Orellana.

En el acto, la nueva ministra de Culturas posesionó a los dos viceministros dependientes de esa cartera de Estado, como de Descolonización y Despatriarcalización y de Interculturalidad, cargos que recayeron en Pelagio Condori y Sergio Prudencio Bilbao, respectivamente.

Sabina Orellana Cruz, quechua nacida en Cochabamba, es representante de la Organización de mujeres Bartolina Sisa, quien es comunicadora y formadora de líderes sociales, que a partir de la fecha asume el cargo de Ministra de Culturas.

Los primeros desafíos de la nueva Autoridad es revalorizar la cultura de las 36 nacionalidades indígenas originarias, el respeto a la Wiphala y a la mujer de pollera que fueron maltratadas y degradadas en el Gobierno de facto de Jeanine Áñez, tras el golpe de Estado en noviembre de 2019.

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