La OEA, el burro que no olvida de donde come

58
0
Compartir:

ANDY ROBINSON

Es difícil criticar la Organización de Estados Americanos (OEA) -que depende de EE.UU fuente del 60% de su financiación,- sin ser tildado de lobista de Nicolas Maduro o apologista de la supuesta dictadura de Evo Morales.

Mira este articulo del diario español El Mundo , por ejemplo, que arremete -con la sutileza y educación de un tuit de Donald Trump- contra el Centro de Investigación Económica y Política (CEPR), un think tank en Washington, por atreverse a cuestionar el rigor del informe técnico de la OEA sobre las elecciones en Bolivia el pasado 20 de octubre.

Ese informe de la organización interamericana de sede en Washington y linea directa al departamento de Estado, provocó la caída de Evo Morales al calificar como fraudulentas las elecciones bolivianas del 20 de octubre.

El CEPR acaba de publicar un detalladísimo análisis sobre las elecciones bolivianas del pasado 20 de octubre,. Llega a la conclusión de que la OEA “tergiversó los datos y las evidencias en la auditoria” con el fin de “respaldar la acusación de manipulación” que había publicado sin contar con demasiadas pruebas, en la misma la noche electoral. En lugar de responder al analisis del CEPR, El Mundo lo acusa – sin fundamento alguno- de ser un lobista de Maduro.

Estoy preparándome para la misma clase de reacción difamatoria al artículo que hemos publicado hoy en La Vanguardia basado en una entrevista que mantuve con dos expertos del prestigioso Instituto de Tecnología de Massachusetts (MIT) en Estados Unidos. Estos -Jack Williams y John Curiel- realizaron otro análisis estadístico de gran rigor de las elecciones bolivianas y la intervención de la OEA.

Su conclusión: los observadores electorales del la OEA utilizaron una metodología “experimental” para denunciar irregularidades en las elecciones con resultados sísmicos para la democracia boliviana.En realidad, “no hay ninguna evidencia estadística de fraude”.

Las criticas a la OEA bien sean del CEPR en Washington o de los expertos del MIT en Boston no son permisibles para el gobierno ultra de Jeanine Ánez en Bolivia ni para los medios ultra de Madrid. La OEA, sostienen estos, es una organismo imparcial que ayudó a Bolivia a recuperar la democracia gracias a su denuncia sobre el fraude electoral.

Pero quienes entienden un poco de la historia latinoamericana -pongamos los que han leído al historiador Greg Grandin– saben que la OEA, en realidad, es un arma de la política exterior de Estados Unidos creada durante la guerra fría para consensuar su hegemonía en el hemisferio occidental.

Empezó en 1954 , poco después de su fundación, cuando dio luz verde al golpe sanguinario diseñado por la CIA en Guatemala contra Jacobo Arbenz, y ha seguido la voz de su amo desde entonces al apoyar intentos de golpe en países como Cuba, Republica Dominicana y Haiti.

Para un buen retrato de la organización liderada ahora por el rimbombante defensor del mundo libre el uruguayo Luis Almagro, recomiendo esta frase de Las venas abierta de América latina de Eduardo Galeano “La OEA tiene la memoria del burro porque no olvide nunca de donde come”. El caustico comentario de Galeano tal vez sirve también para describir algunos medios de comunicación de propietarios nada desinteresados por su cobertura de América Latina.

(Por cierto, acabo de publicar un libro que rinde homenaje a Eduardo Galeano, y analiza, entre otras cosas, el golpe contra Evo Morales . Si alguien lo lee y quiere comentarlo en este blog me encantaría publicar sus impresiones favorables o no (1))

Pese a no proporcionar pruebas, la OEA acusó públicamente al gobierno de Morales de cometer fraude. Esto creó un pretexto para que los partidos mas extremistas de la oposición boliviana -liderados por el ultraconservador Luis Fernando Camacho en Santa Cruz- convocaran una serie de violentas protestas que, con la ayuda de las fuerzas armadas, forzó la salida de Morales de la presidencia el pasado 10 de noviembre

La decisión ha dividido en dos a los miembros de la OEA. El gobierno mexicano remitió una carta a Almagro en la que pide una respuesta detallada a las criticas técnicas al informe. Argentina también. Almagro, que cuenta con el apoyo activo de Washington para su reelección en la votación de los países miembros de la organización a finales de este mes, se ha negado.

La OEA responde que el informe de los analistas del MIT “contiene falsedades, inexactitudes y omisiones”. Pero en la entrevista concedida a La Vanguardia, los expertos del respetado instituto tecnológico de sede en Boston, vuelven a cuestionar el rigor del trabajo de los técnicos de la organización interamericana .

“El trabajo de la OEA es muy preocupante”, dijo Jack Williams, uno de los dos autores del articulo en el Washington Post. “Utilizaron un método cuyo rigor jamás ha sido puesto a prueba y sin citar a fuentes para justificar esta metodología; para nosotros, en nuestra calidad de científicos especializados en procesos electorales, nos produce inquietud”.

El informe preliminar de la OEA publicado el pasado 10 de noviembre en un momento de las violentas movilizaciones callejeras que pedían la renuncia de Morales- afirmó: “No es posible garantizar la integridad de los datos ni dar certeza de los resultados”. Dos días después -bajo presiones de la cúpula militar- Morales renunció.

El ex presidente denunció un golpe de estado. Almagro respondió que el intento de golpe fue el fraude electoral

La misión de observación electoral de la OEA -encargada por el propio Morales- había publicado el día después de las elecciones del 20 de octubre un comentario breve en el cual denunció indicios de fraude debido a la decisión del Tribunal Supremo Electoral de suspender durante 23 horas el recuento no oficial.

Después de esa pausa, Morales había aumentado su ventaja hasta los diez puntos necesarios para evitar una segunda vuelta. Este “inexplicable” cambio de la tendencia del voto “modifica drásticamente el resultado e las elecciones”, anunció entonces la OEA.

Pero según los expertos del MIT no hay ningún indicio de que la suspensión tuviera un impacto sobre el voto final. Destacan que es perfectamente normal que los últimos votos registrados favorecieran mas a Morales no solo porque se trataba de distritos rurales con una fuerte base de apoyo al ex presidente indígena sino también porque los votantes más pobres suelen votar una vez terminada la jornada laboral.

El análisis del MIT demuestra que los distritos de peor infraestructura sanitaria y con mayor población quechua parlante votaron mas tarde. La mayoría de los votantes en la ciudad indígena de El Alto -un feudo de Morales en los andes colindante a La Paz- votaron varias horas después que en Santa Cruz u otras capitales donde se concentra la oposición a Morales.

Andrew Gelman, otro experto en análisis estadística electoral de la prestigiosa Universidad de Columbia en Nueva York calificó esta parte del informe de la OEA como “un chiste”.

Un informe definitivo de la OEA publicado el 4 de diciembre denunció una “manipulación dolosa” de las elecciones. Pero, según los expertos del MIT, tampoco ofrece una explicación convincente de que existían irregularidades suficientemente graves como para afectar el resultado electoral.

“El análisis de la OEA es sumamente extraño y la negativa de los inspectores a hablar con investigadores académicos y a compartir los datos que utilizaron lo es también”, dijo Williams. .

Los investigadores del CEPR reconocen que el informe de la OEA identifica “problemas significativos” en referencia a las irregularidades como firmas falsificadas y el uso de servidores ocultos en el proceso electoral. Pero el informe de la OEA “no proporciona ninguna prueba de que esas irregularidades afectasen el resultados de las elecciones ni que correspondan a un intento de hacer eso”, sostiene.

Coincide Fernando Mayorga catedrático de ciencias políticas de la Universidad de Cochabamba .. “La OEA no miente en el informe pero tampoco demuestra en ningún momento indicios de fraude; hace un informe tendencioso”, dice. “Antes de las elecciones varios sectores de la oposición decían ya que iba a haber fraude y la OEA participó en ese complot”.

El informe de la OEA cita diversas irregularidades que nadie disputa: “En un distrito todas las actas han sido firmadas por una misma persona”, denuncia , así como el hecho de que en algunas casillas electorales la participación y a veces el voto al MAS, era del 100%.

Pero -según sostiene Williams- muchas de estas irregularidades tienen que ver con la falta de infraestructura electoral y recursos humanos en las zonas rurales y remotas de Bolivia. La existencia del 100% a favor de Morales puede tener que ver con la costumbre del voto en bloque en muchas comunidades indígenas.

Lo importante es que el análisis estadístico del MIT y el CEPR indica que las irregularidades no constituyen un fraude suficientemente amplio como para poner en entredicho la ventaja final de Morales, sostiene.

Williams destacó en la entrevista con La Vanguardia que las irregularidades de este tipo son comunes hasta en EEUU. “En las presidenciales de EEUU del 2016 el 28% de los votos fueron rechazados porque la firma no era la correcta”, destaca.

Ante la acusación de la OEA sobre el uso irregular de dos servidores particulares durante la noche electoral, Williams dice: “Esto debería ser analizado por un experto en ciber seguridad pero habría que decir que en EEUU hemos tenido una serie de cuestiones respecto a la seguridad de servidores”.

Existen motivos para pensar que el Tribunal Supremo Electoral descontinuó el recuento publico de los resultados ( aunque jamás se detuvo el computo real) precisamente porque descubrió la existencia de estos servidores ocultos.

Otra supuesta irregularidad denunciada a bombo y platillo en el canal estadounidense la CNN fue la presencia de algunos votantes en las actas analizadas pro la OEA cuyo número de identidad era de solo tres dígitos, supuestamente un indicio de fraude ya que las “cédulas” bolivianas tiene cuatro dígitos.

Pero en realidad, existen mas de 160 cédulas de tres dígitos en Bolivia emitidas antes de la reforma del sistema de identificación y aun vigentes.

Los manifestantes anti Morales en ciudades como Potosí quemaron las sedes del tribunal electoral destruyendo miles de papeletas electorales. Pero aun se podria hacer un recuento nuevo. “Las actas operadas manualmente contienen – si alguien quisiera sumarlas- el verdadero resultado de las elecciones”, dijo el analista de La Paz Jorge Richter

Pero el gobierno interino de Jeanine Áñez rechaza la propuesta. La presidenta interina cuyo partido obtuvo el 4% en las elecciones de octubre- ya esta volcada en la campaña electoral. Un spot distribuido por el gobierno titulado: “No podemos olvidar el fraude”, cita el informe de la OEA como prueba irrefutable de la existencia de fraude.

http://blogs.lavanguardia.com/diario-itinerante/la-oea-el-burro-que-no-olvida-de-donde-come-35920?fbclid=IwAR1ViBPJ3p-EuX-pUuSuy7gMKPR-mJaXa5jrRp7OLxi7kBlfIXYswAJ2K1Y

Compartir: